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lunes, 17 de febrero de 2014

Osez le fémisnisme: por el derecho a decidir

“Hace 10 años España era el país en el que todo el mundo que yo conocía quería vivir. Por su dinamismo, su increíble cultura y sus posibilidades. Hemos pasado de la imagen de un país moderno a la de uno que está al borde de sufrir un retroceso en términos de libertad y de Derechos Humanos”.
Osez le féminisme (Atrévete con el feminismo) -asociación francesa de defensa de los derechos de las mujeres- es una de las responsables de los cambios en la ley del aborto en el país galo. Además de organizar manifestaciones en diversas ciudades de Francia contra el anteproyecto español de ley del aborto-como la de parís, que reunió a 15 000 personas- y una de las integrantes del colectivo inter-asociativo Féministes en mouvements, integrada por 40 asociaciones feministas francesas. Doce de sus activistas viajaron a Madrid para participar en el “Tren de la Libertad”, una protesta de asociaciones de mujeres llegadas desde toda España. UnitedExplanations entrevistó a una de ellas, Claire Combe-Serre.
“Nuestro mensaje es de solidaridad, porque estamos muy preocupadas por lo que está pasando en España. Desde la aprobación del matrimonio igualitario en 2005 dimos por sentados determinados derechos, pasamos página y pensamos que teníamos que centrar nuestros esfuerzos es otros países. Pero la combinación de la excusa de la crisis económica con un gobierno tremendamente conservador está provocando un claro retroceso en los derechos de las mujeres”, declara.

La visión del aborto de la derecha francesa: de Sarkozy al clan Le Pen

“En Francia, ningún político o partido se atrevería abiertamente a atacar el derecho al aborto”. Sin embargo, cuando varias organizaciones católicas convocaron laMarche pour la vie  para mostrar su desacuerdo con los cambios en la ley del aborto gala, la líder del Frente Nacional , Marine Le Pen, mantuvo una postura confusa. Primero ensalzó la reforma española y luego decidió no participar en la manifestación mientras afirmaba que “nunca apoyaría una regulación del aborto como la española para Francia”. Esta ambigüedad le ha valido duras críticas de las asociaciones católicas reprochándole que “respecto al aborto, se puede estar a favor o en contra, pero no podemos decir que estamos en contra y negarnos a retirar la ley” ya que “se debe tener el valor de expresar una opinión clara”.
“Marine Le Pen nunca ha mostrado una postura clara respecto al aborto. Por un lado sabe que no puede manifestarse en contra si quiere que su partido sea tomado en serio, sin base moral o religiosa. Incluso ha llegado a decir que el aborto es algo positivo ya que estamos en un país moderno. Por otro lado, ha atacado a aquellas mujeres que llevan a cabo un aborto por comodidad, puesto que son unas irresponsables al no tomarse los anticonceptivos y quedarse embarazadas. Además, también se opuso  a que se aceptasen las dificultades económicas, como supuesto legal para poder realizarse esta intervención”, explica Claire.
Foto: Marine Le Pen, líder del Frente Nacional francés / EFE
A pesar de que el patriarca del clan Le Pen la califica de “brillante”, Claire no logra comprender cuáles son las razones reales que justifiquen este cambio en la ley del aborto que pretende sacar adelante el Gobierno español. “Hace unos años -cuando SarKozy era presidente- pasó algo parecido en la derecha francesa. Él siempre se había manifestado a favor de la interrupción voluntaria del embarazo hasta que su rival Marine le Pen lo hizo en contra. Entonces el discurso de Sarkozy cambió y comenzó a decir que había un problema moral con el aborto que debía ser abordado”. Claire reconoce lo mucho que le asustaron esas palabras que finalmente no tuvieron consecuencia alguna. “Creo sinceramente que fue una estrategia electoral, para robarle votantes al Frente Nacional con un tema que seduce al ala más extrema de la derecha francesa”.
El laicismo en Francia, es decir, la separación entre Iglesia y Estado, es una de las señas de identidad del país. “En ese sentido nuestro trasfondo histórico es muy diferente al español, no se aprecia esa intromisión de la Iglesia en la política. Aunque siegue siendo muy poderosa. Cuando veo los recursos con los que cuenta la Iglesia en Francia: poder fletar autobuses desde todo el territorio para llevar a sus seguidores a una manifestación, financiar sitios webs conservadores, imprimir folletos y material propagandístico…La Iglesia católica es poderosa no solo en España sino también en Irlanda, Polonia e Italia. En esta última, a pesar de que la ley es bastante permisiva, el 80 por ciento de los ginecólogos se acoge a la objeción de conciencia debido a creencias religiosas, haciendo muy difícil para una mujer encontrar un profesional sanitario que le practique un aborto” explica Claire.

Derechos sobre el papel pero sin presupuesto para ejercerlos

Mientras que en España, además de querer llevarse a cabo la reforma más restrictiva del aborto de la democracia, se impide que las mujeres sin pareja –debido a su orientación sexual o por no tenerla- puedan ser inseminadas artificialmente por la Seguridad Social, los cambios en la ley francesa lo permiten. “Estamos muy contentas con la remodelación de la  ley y sólo esperamos su aplicación. El aborto legal, seguro y gratuito se ha reforzado sobre el papel, convirtiéndose en un derecho de la mujer, de forma que no tenga que acogerse a ningún supuesto.  Sin embargo, ahora el problema es el presupuesto. F. Hollande ha recuperado la figura del Ministerio de Derechos de la Mujer a petición nuestra. Lamentablemente, su presupuesto es diminuto”.
En Francia el número de abortos no ha disminuido, pero se han cerrado ciento treinta clínicas en todo el país. “Lo que deseamos es la reapertura de estos centros. Actualmente cinco mil francesas han tenido que buscar alternativas en Reino Unido y Holanda pagando hospital, billete de avión y estancia de su propio bolsillo. Esta situación crea una brecha entre las mujeres que se lo pueden permitir y las que no, supeditando este derecho reconocido a su poder adquisitivo. No queremos que las mujeres españolas tengan que pasar por esto tampoco”, señala Claire.
Además de la ley del aborto, la Asamblea Nacional Francesa ha aprobado una ley de igualdad en ámbitos como pensiones, educación, trabajo y lenguaje. “Estamos muy satisfechas porque nada es neutral en términos de género, todo está interconectado. Por eso prestamos mucha atención a lo que está pasando en España no solo respecto al aborto, sino a otros derechos que están siendo recortados y que afectan a las mujeres. Pero las mujeres francesas y las españolas no viven en el mismo contexto ya que la crisis aquí toma otro aspecto y se centra principalmente en un alto desempleo juvenil” declara.

Los derechos de las mujeres, en juego

Claire confiesa que la reforma de Gallardón le provoca “miedo, la idea de muerte –sabemos que cuando se prohíbe el aborto las mujeres mueren porque lo hacen pero arriesgando sus vidas- y una clara alerta feminista”. “España ha abierto algo, aunque aún no exactamente sabemos qué es. Somos conscientes de que deberíamos respetar la soberanía de un estado pero cuando hay derechos en juego, cuando se trata de algo tan serio, creemos que el deber de nuestro Presidente sería decir que no se puede consentir este ataque a las mujeres españolas”, denuncia.
 “Lo que está pasando en España puede dar ideas a otros países que estén planteándose legislar sobre el aborto. Pero no creo que a escala global los derechos sexuales y reproductivos estén en riesgo por iniciativas como esta, sencillamente porque no hay un derecho universal en la materia. Es difícil que la situación empeore”. Esa es una de las claves del Informe Estrela, presentado en 2013 ante el Parlamento Europeo que no fue aprobado por problemas con la traducción y una votación en “extrañas circunstancia”.
“Se trataba de alcanzar unos mínimos en el marco de la UE respecto a los derechos sexuales y reproductivos de sus ciudadanas. Ese debate está abierto en Europa ya que hay países como Malta, Polonia o Irlanda que todavía mantienen leyes muy restrictivas, incluso prohibitivas. En esta última no se modificó la ley del aborto hasta la muerte de una mujer a la que se le negó el aborto de un feto inviable” señala Claire.
“La lección que extraemos del caso español: nos lleva 30 años atrás. Creíamos que esta batalla ya estaba ganada y estamos muy preocupadas, ya que no es así. No olvidemos que España, al fin y al cabo, forma parte de la Unión Europea, una zona que históricamente ha liderado la defensa de Los Derechos Humanos”, afirma.
http://www.unitedexplanations.org/

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