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lunes, 9 de septiembre de 2013

Padres en desamparo

La crisis impide a algunas familias garantizar la alimentación a sus hijos

Hay quienes evitan acudir a los servicios sociales por temor a perder la tutela

No es lo mismo abandonar a un niño en la calle que entregarlo en una institución. Lo primero es delito, dicen los especialistas. / GETTY IMAGES
Una joven, en Murcia, entra a la consulta de atención directa de los servicios sociales locales, deja a su bebé en su canastilla y con varias mudas de repuesto sobre la mesa y dice, con cara avergonzada, que no tiene recursos para mantenerlo. “Cuídenlo bien”. Y se va. La escena se produjo hace pocos meses. La relata José Manuel Ramírez, presidente de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales. “En 30 años de carrera nunca había conocido esto”, asegura.
Los profesionales empiezan a alertar de que situaciones como esta son cada vez más comunes. El caso de unos padres que el pasado junio dejaron a sus hijos en el Ayuntamiento de Talavera de la Reina (Toledo), aduciendo carencias económicas, abrió un escenario repleto de interrogantes. Cuando unos padres no pueden mantener a sus hijos, ¿qué deben hacer? ¿Están los servicios sociales y los poderes públicos preparados para actuar cuando la pobreza aprieta hasta este límite? ¿Es lo mismo dejar a unos niños abandonados en la calle que entregarlos a una institución pública?
Consuelo Madrigal, fiscal coordinadora de menores, responde con rotundidad: “No es lo mismo ni mucho menos”. Independientemente del motivo. Lo primero, explica, es un delito, “porque pone en peligro al menor, incluso su vida”. Eduardo Esteban, ex fiscal provincial de Madrid, tampoco duda: “Es distinto dejar a unos niños en una institución pública o incluso en una iglesia, donde sabes que van a estar atendidos, que dejarlos en un parque”, dice. “Puede haber un incumplimiento de las obligaciones. Pero para que haya delito tienen que dejarlos solos, en una situación de riesgo. Ese es el matiz”, apunta. “No se culpa a los padres porque no hay dolo, no hay mala intención, sino una situación de pobreza”, explica Madrigal. “Pero cuando la situación pasa de riesgo a desamparo, porque al niño le falta sustento material o moral, la Administración asume la tutela”, detalla la fiscal. A partir de ahí, “se investiga y se intenta apoyar a la familia para evitar la separación”.
Sanidad redujo un 65% el plan que incluye la atención de emergencia
Ramírez añade que la Administración “debe tener en cuenta la actitud de los padres, si han pedido ayuda y no han dejado de atender a los niños pese a la miseria” antes de asumir su tutela y separar al menor de su familia. Almudena Escorial, portavoz de Save the Children, cree que “no se debería llegar a esa situación”. Pero la realidad es compleja.
Todos los agentes implicados en este tipo de procesos sostienen que la pobreza nunca puede ser el único motivo para que unos padres pierdan la tutela de sus hijos, ni tampoco para impedir que puedan recuperarla. Así lo aseguran el Ministerio de Sanidad, los servicios sociales, la Fiscalía de Menores, las ONG y el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Este último, con una sentencia reciente en la que condenaba a España a indemnizar a una madre por separarla de su hijasolo por su precaria situación económica. Tras presentarse con la niña en los servicios sociales de Motril (Granada) para pedir “trabajo, comida y alojamiento”, la pequeña fue trasladada a un centro de menores, la declararon en desamparo e impulsaron su acogimiento preadoptivo en una familia.
Lo prioritario, dicen los expertos, es sacar a las familias de la miseria. “La ley prioriza la protección del menor, pero apoyando a los hogares para que no se produzca el desamparo. La retirada tiene que ser solo porque haya un riesgo muy elevado”, detalla Idelfonso Sánchez, técnico de protección de menores en Almería. Marta Arias, responsable de políticas de infancia de Unicef, añade: “Unos padres sin recursos no son malos padres. Hay que ayudar a las familias porque es donde mejor están los pequeños, salvo que haya malos tratos”.
Pero la crisis no perdona y 2,2 millones de niños viven, según un informe de Unicef de 2012, en hogares por debajo del umbral de la pobreza en España (con menos de 16.400 euros anuales para dos adultos y dos menores). La Guía para las Ayudas Sociales para la Familia 2013, publicada por el Ministerio de Sanidad, prevé distintas prestaciones para colectivos en riesgo, como las rentas mínimas de inserción, los centros de acogida para “personas, familias o grupos carentes de un medio adecuado”, y recursos para personas sin hogar de “alojamiento, alimentación, vestido e higiene”.
Socorrer a las familias sería más barato que retirar al menor de su casa
Esta es la teoría. Pero en la práctica, los recursos para reflotar a las familiashan pasado por la tijera, desde las becas de comedor en colegios hasta las ayudas de emergencia. Esta última, además, llega con un retraso de hasta ocho meses en algunas autonomías. En este sentido, la asociación que preside Ramírez denuncia la situación de “desamparo de las familias”. Lo que, según esta organización, supone una vuelta al modelo de la beneficencia. “En vez de recibir una ayuda de la Administración, la gente se ve abocada a salir en la televisión, dar lástima y que un alma caritativa les asista”, se queja Ramírez. “Conocí a dos inmigrantes con tres hijos. Él trabajaba en la construcción y se quedó en paro. A la madre le diagnosticaron esquizofrenia. Cuando fueron a pedir ayuda a ella le dio un brote psicótico y él, abrumado, huyó. Los pequeños pasaron a protección de menores. Pero esto no hubiera pasado si hubieran tenido un salario social y ayuda psicológica. El padre hubiera tenido un colchón para mantener a la familia y no sentirse desbordado”, relata.
Santiago Agustín, psicólogo con experiencia en centros de menores de Madrid, asegura que el trabajo con las familias “es muy pobre”. “La inversión en centros de protección es desmesurada (la estancia de cada menor puede costar hasta 4.000 euros al mes), y en los barrios no se percibe el trabajo con las familias”, afirma.
“La Administración se tiene que adaptar”, reconoce la fiscal coordinadora de menores. “Con la crisis se ha elevado el nivel de marginación y se ha incrementado la demanda de protección. Los servicios sociales y las entidades de protección a la infancia están desbordados, tanto en recursos materiales como profesionales”, afirma. “Las intenciones de la Administración son buenas sobre el papel, pero tienen que estar dotadas económicamente, con profesionales e infraestructuras”, reclama Ramírez. Denuncia que el plan concertado de servicios sociales de Sanidad, en el que se incluyen las ayudas de emergencia, se ha reducido un 65% en los dos últimos años. Las autonomías también han metido la tijera, algunas más que otras. En el País Vasco una de cada 13,5 personas recibe una renta mínima de inserción (cuando se agotan el paro y los subsidios); en Murcia lo hacen una de cada 316 y perciben, además, una cuantía mucho menor.
La miseria suele traer otros problemas, que son los que se aducen para retirar la tutela
Cuando la ayuda no llega, ¿qué deben hacer los padres sin recursos? Gustavo García, director del albergue social de Zaragoza, el primero que habilitó módulos para familias en España, subraya: “Lo correcto es solicitar la guarda voluntaria de los niños. Los padres tienen que pedir la guarda a los servicios sociales cuando no pueden hacerse cargo de sus hijos, por motivos económicos u otro tipo de circunstancias. La Administración se hace cargo temporalmente de ellos, y los padres no pierden la patria potestad”.
Esta modalidad de ayuda con los hijos ha descendido desde 2006. Ese año había 9.598 menores en guarda, frente a 4.537 en 2011. La bajada tiene una doble explicación, según García: la salida de inmigrantes del país y el temor de algunos padres a acudir a los servicios sociales a solicitar auxilio porque creen que les van a arrebatar a sus niños. “Algunos pasan hambre por temor a pedir ayuda”, dice. Recuerda que una paciente de un hospital en Zaragoza fue pillada echando la comida al bolso. Cuando los profesionales le preguntaron por qué, ella respondió: “Mi hijo pasa hambre en casa”. García quiere desmontar el mito: “Esa imagen de que vamos retirando niños es falsa”.
José Luis Calvo, vicepresidente de Prodeni, entidad defensora de los derechos de los niños, discrepa. Afirma que en ocasiones sí se producen retiradas de niños por situación de pobreza. “Es evidente que este factor no aparece como único fundamento de ninguna retirada de niños. Tampoco como motivo para que los padres no los puedan recuperar. Pero subyace más o menos explícito en no pocos informes”, afirma. La miseria suele estar acompañada de otros problemas de salud, emocionales o inestabilidad en la vivienda, según Calvo. “Estas circunstancias son las que se alegan como agravantes para quitarles la tutela”, asevera. Y una vez retirada, en su opinión, “no se promueve la reagrupación”. “Para recuperar a los hijos casi hay que pasar una oposición”, ejemplifica.
2,2 millones de niños viven en hogares bajo el umbral de la pobreza en España
En la memoria de Calvo hay muchos ejemplos. Su organización defendió recientemente a una madre que pasó siete años visitando a sus hijos, bajo la tutela de la Junta de Andalucía, una hora al mes. “En ese tiempo su situación económica y personal cambió. Pero tenía la etiqueta de que ‘no era colaboradora’ y no se los devolvían”, relata. Al final, con intermediación de Prodeni, recuperó a los pequeños.
Santiago Agustín opina que “los niños acogidos deberían relacionarse con sus familiares de origen diariamente”. En la mayoría de las regiones, las visitas son, por defecto, de una hora al mes. “Esto solo puede calificarse como maltrato institucional”, asevera. El psicólogo no ve lógico que, salvo que existan malos tratos o riesgo grave, se restrinjan los encuentros y el sistema sea tan rígido para la recuperación.
Con todo, la actuación de la Administración tendrá que adaptarse a una casuística que aumenta con la crisis: padres que no tienen qué llevar a la boca de sus hijos. “Y entender que las situaciones, con el tiempo, cambian”, zanja Calvo.

domingo, 8 de septiembre de 2013

BALADA PARA ADELINA-richard clayderman

EXPATRIADOS POR LA CRISIS

Un paraíso con poco aforo

Miles de españoles llegan cada año a Alemania en busca de futuro, pero los aventureros se estrellan con múltiples dificultades


Algunos españoles que han decidido probar suerte en Alemania. / EBERHARD THONFELD
Entre las primeras frases que aprendió en alemán, el electricista Javier Lázaro recuerda el “aquí no entran más españoles” que le espetaron en la discoteca donde quería celebrar la primera nómina que cobró en Múnich. “¡Precisamente en Pachá, que es una discoteca española!”, ríe señalando un edificio muy próximo a la obra donde trabaja con otros inmigrantes españoles. En la céntrica franquicia bávara de Pachá niegan ahora esa discriminación, pero sus colegas no parecen sorprendidos cuando Lázaro evoca entre carcajadas cómo tuvo que optar por “un bar alemán” para celebrar que, por fin, dejaba el nada selectivo club de los seis millones de parados españoles. En los 16 meses pasados desde entonces, el manchego Lázaro se ha casado con la también emigrante Leila Martínez, ha tenido en Múnich su primer hijo y sigue aprendiendo alemán. Trabaja con Miguel Ángel López, otro electricista de formación que tampoco había cumplido los 30 cuando decidió “venir solo con el coche, después de siete meses sin encontrar nada” en Vic. Se trajo después a la esposa, a sus dos hijos y al perro.
El buen humor predomina en el pequeño grupo que conforman junto al canario Werner Santiago, de 34 años, y el cordobés Pedro Lara, de 38. Estos electricistas son parte de la cara amable de la gran ola migratoria forzada por la crisis española. Son cuatro de las 50.582 personas que entre 2011 y 2012 se registraron en el padrón alemán como llegados desde España. Hacía 40 años que no aterrizaban tantos emigrantes españoles en Alemania. Como entonces, los españoles llegan buscando empleo a un país donde se dice a bombo y platillo que escasea la mano de obra. Pero pese a los tremendos problemas en casa y a las oportunidades que depara Alemania, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha revelado que dos tercios de los españoles que llegaron a Alemania en 2011 se marcharon antes de un año. El paraíso laboral alemán les cundió lo que una excursión.
Por su potencia económica y tecnológica, muchos emigrantes prefieren Baviera. Múnich, dicen los electricistas, no es tan caro como lo pintan, y a fin de cuentas los recién llegados ya ganan tanto como en los años de la burbuja inmobiliaria española. La edad y la formación profesional los convirtió en candidatos idóneos para suplir la falta de mano de obra cualificada en Baviera. La Cámara de Artes y Oficios regional lanzó un programa de captación de españoles al que se acogieron cuando ya estaban en Alemania. El capataz de la obra en la que trabajan, el alemán de madre española Manfred Sirges, supervisa su adaptación a la empresa. Los cuatro la dan por muy satisfactoria mientras Sirges sonríe de medio lado: “¿Quieres que te hable yo de los problemas o nos quedamos con lo bonito?”.
“Los españoles”, cuenta Sirges, “necesitamos como mínimo medio año largo para adaptarnos al sistema alemán: hay problemas de precisión, de seguridad, de normas”. “Pulir esas aristas es un proceso complicado, un desafío. Aquí son muy rígidos”, dice el capataz y todos asienten, graves. “Aunque algo resuelva un problema, los alemanes no lo aceptan si no se ajusta a la norma”, termina. Cuando Sirges describe cómo la “obsesión por las reglas de los cabezas cuadradas” centroeuropeos les complica el trabajo en la obra, es inevitable recordar al Bundesbank oponiéndose a la compra ilimitada de deuda por parte del Banco Central Europeo. Aunque la medida alivió problemas muy graves, incluso sin ponerse en marcha, en el Bundesbank decían que “bordeaba la ilegalidad”. La experiencia de Sirges, emigrante de ida y vuelta nacido en Alemania hace 48 años, que trabajó en España casi dos décadas, resume así sin pretenderlo las tensiones políticas entre Berlín y sus socios. Del tornillo a la macroeconomía, los alemanes reverencian las reglas.
El programa que captó a los cuatro electricistas fue idea de Heinrich Traublinger, jefe de la Cámara de Artes y Oficios de Alta Baviera. El exdiputado de la Unión Social Cristiana (CSU) es un espécimen perfecto del mediano empresario bávaro. Su panadería emplea a 160 personas, entre ellas un español traído con su programa, “que se desenvuelve muy bien”. Decía en mayo Traublinger, mientras su considerable Mercedes se deslizaba junto al aeropuerto de Múnich, que la región necesita “miles de trabajadores jóvenes y bien cualificados”. El primer ministro regional y jefe de Traublinger en la CSU, Horst Seehofer, dijo en agosto que “la juventud de Europa debería venir a Baviera”. La Cámara cuenta con “cientos de perfiles” idóneos para trabajar ya en alguna de sus 77.000 empresas, así como con “miles solicitudes pendientes”. Hablaba desde el lugar del copiloto tras ceder cortésmente la parte del asiento trasero disponible entre papeles de trabajo, su chaqueta a medida meciéndose de una percha y varias novelitas de quiosco con las aventuras interestelares de Perry Rhodan. Su experiencia como diputado conservador cuaja en frases redondas: “El peligroso drama del 56% de paro juvenil en España puede aliviarse por nuestra necesidad de mano de obra cualificada”.

Ida y vuelta en Berlín

Los españoles en Alemania. / EBERHARD THONFELD
(De izquierda a derecha) 1. Miguel Ángel Liceras (Madrid, 29 años). Este abogado llevaba cuatro años en Alemania. El último año dejó una empresa para pasar a otra en prácticas. Esta semana volvió a España.
2. Ignacio U. (Cáceres, 25 años). Llegó en abril tras licenciarse en Periodismo. Va a clase de alemán tres horas al día y buscará un trabajo relacionado con la comunicación a partir de septiembre.
3 (sentada). Esther C. (Almería, 29 años). Llegó a Alemania hace un año tras renunciar a su empleo como trabajadora social porque le pagaban irregularmente. Está contratada en un jardín de infancia donde “cobra más por 38 horas semanales que por 40 en una residencia de ancianos en España”.
4. Sara Grana (Oviedo, 26 años). Llegó en enero de 2011, después de terminar sus estudios de Relaciones Públicas. Trabaja en una empresa de intercambio de ‘au pairs’.
5 (sentada). Irene Tamayo (Madrid, 27 años). Esta bióloga trabajaba como técnico de iluminación para teatros y festivales. Los recortes la dejaron sin encargos. En agosto de 2012 se fue a Alemania. Tiene un ‘minijob’ de 450 euros como ‘comunity manager’ en una empresa de ‘software’.
6. Andrés Pérez (Córdoba, 34 años). En España trabajaba como comercial en un banco. Llegó a Berlín en mayo. Estuvo estudiando alemán, pero ha decidido volver a España.
7. Marina Román (Lanzarote, 24 años).Licenciada en Comunicación Audiovisual. A principios de año aceptó una oferta de trabajo en Berlín, que dejó para ponerse "a tope con el alemán" mientras trabaja en un bar. Pero ha encontrado empleo en España y vuelve en octubre. En Berlín veía pocas oportunidades para contrato bueno
Sin embargo, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el grupo de desplazados españoles que más ha aumentado desde que estalló la crisis, por encima del de los jóvenes, es el de las personas de entre 45 y 54 años. La franja más alejada de los programas de promoción del empleo juvenil y también de la noción del inmigrante joven, con idiomas y buscador de horizontes nuevos. Pertenece a aquella Octavio Ndong, que desde que cumplió los 52 años protagoniza una crónica muy representativa de los seis años largos que van de desastre económico español.
Llegó a Barcelona en los ochenta desde Guinea Ecuatorial, donde nació cuando aún era colonia española. Estudió ingeniería técnica industrial, trabajó en varias compañías, y abandonó la última, Seat, para hacerse autónomo “con una empresa de mensajería y transportes”. Corría 2002 y la burbuja inmobiliaria, ya desaforada, hinchaba también los servicios. Aquellos, recuerda tomando un zumo de naranja frío ante la mole de la Estación Central berlinesa, “fueron los mejores años”. Añade: “Los años de Aznar”. En un buen mes ingresaba 3.000 euros netos.
Nacionalizado español y abuelo desde hace 11 años, Ndong quiso un día redondear su felicidad ibérica comprándose un piso, como sus flamantes compatriotas. La CAM le dio una hipoteca de “20 millones de pesetas”, unos 120.000 euros. Pero “en 2007, muchos clientes empezaron a echar la persiana y, aunque hubo suerte al principio, en 2008 y 2009 las cosas empeoraron. Ya no sonaba el teléfono: quedaban cuatro gatos”. Se dio de baja de autónomo en 2011. Pidió el paro porque le “habían dicho que algo darían a los que cotizaban. Pero los autónomos dejaron de cobrar prestaciones en 2010 y me quedé sin nada”. Así hasta ahora. Con una nieta a su cargo y una hipoteca de 700 euros al mes, miró a Alemania, y empezó la segunda catástrofe.
“Fui demasiado inocente porque Berlín presentó un montón de dificultades: primero, el idioma; después, el alojamiento”. “Los últimos meses en España lo pasamos fatal y aquí ha sido lo mismo”. Octavio Ndong no ha tenido vivienda fija desde que llegó a Berlín hace 13 meses. Limpió hoteles, pero la cadena Ibis lo puso en la calle cuando le tuvieron que operar de la rodilla. Le gusta Españoles por el mundo, pero no cree que lo saquen a él porque, según explica sin el menor aspaviento, no tiene “ni dinero ni casa”. Ahora lleva algunas semanas trabajando otra vez de limpiador en hoteles.
En sus peores días lo atendió Regina Thiele, de un centro de Cáritas para gente sin hogar. La asistente habla perfecto español, así que a ella le llegan los que no dominan otra lengua. Conoce el desarrollo de la inmigración hispanohablante más desesperada: “Hasta hace poco llegaban latinoamericanos desde regiones en crisis y algún español suelto ya en situación extrema”, expresidiarios, adictos o enfermos. En su sencilla oficina del último piso del centro de Levetzowstrasse, el mayor establecimiento berlinés de atención a gente sin techo, la veterana explicaba con evidente alarma cómo, en 2010, notó el aumento drástico del número de indigentes españoles. En 2011 se puso a contarlos: solo a su centro “vinieron 59 y en 2012, 65”. Un 10% más en un solo año. En 2013, la tendencia sigue al alza.
Thiele está acostumbrada a tratar con gente muy necesitada. Pero desde hace tres o cuatro años también ha empezado a atender a “arquitectos o licenciados, como una ingeniera medioambiental que vino hace unos meses”. Todos españoles. ¿Algún aprovechado buscando que le solucionen la vida? “Los que vienen aquí no buscan gangas, son desamparados que no tienen nada. Llegan con una mano delante y otra detrás, sin saber ni palabra de alemán, perdidos. Algunos encontraron trabajo por Internet, pero dieron con estafas, con que no les pagan o con que les dan una miseria que no llega”. Los mayores lo tienen más difícil. Y muchos lo son. “Lo peor es cuando vienen con la familia, pero sin contactos, sin idioma y sin nada, solo por la pura desesperación acumulada durante años”.
Caritas no tiene albergues permanentes en Berlín, pero ofrece ayuda sin condiciones. Tras un primer diálogo de orientación, Thiele trata de que los sin techo “hagan pie”. Les da direcciones de hogares públicos y de cocinas de beneficencia. Después, de oficinas de empleo. Si lo necesitan, los manda a clínicas gratuitas para personas sin seguro, como la que regenta en pleno centro de Berlín la doctora peruana Jenny de la Torre. También ella nota el aumento de ciudadanos españoles, “sobre todo jóvenes, en situaciones personales que hace años no se daban de ninguna manera”. Ante las historias de Thiele sobre “familias enteras durmiendo en los parques”, aquel “impulso aventurero” que la secretaria de Estado española Marina del Corral identificó como motor de la emigración adquiere un sesgo siniestro.
También los medios alemanes prefieren dar estampas positivas de la inmigración. Los liberales, como Die Zeit, quieren identificarla con una nueva popularidad de Alemania en el mundo. Dedican largos reportajes, comentarios lúdicos o análisis sesudos a ponderar el “atractivo” de su país entre los jóvenes. Alemania aparece como “tierra prometida” (sin ironía en Die Zeit, 2011). El infortunio de los abocados a emigrar queda en segundo plano. También se obvia delicadamente la posibilidad de que la política de austeridad a rajatabla propugnada por el centroderecha de Angela Merkel tenga algo que ver con la nueva pobreza. Una reciente encuesta de la Fundación Bertelsmann revela que el 55% de los alemanes considera necesario atraer mano de obra cualificada extranjera. En este sentido, el conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung contaba la historia de Víctor Marí Cervera, un bioquímico valenciano que escapó del paro trabajando de au pair en una familia hispano-alemana de Fráncfort. Un ejecutivo lo leyó y le ofreció un buen contrato. El diario de la City de Fráncfort lo celebró a finales de mayo con un edificante reportaje de superación y triunfo.

Empleado de hotel

Octavio Ndong / PATRICIA SEVILLA
Octavio Ndong (Guinea Ecuatorial, 58 años).Ciudadano español, estudió ingeniería técnica en Barcelona. Decidió marcharse en 2012 tras quedarse sin dinero para pagar su hipoteca. Ha conseguido trabajo en un hotel tras pasar meses "fatales", sin ingresos ni techo, en Berlín.
Isabel Grasa Vilallonga lo comenta con aire preocupado: “Lo de Víctor fue una excepción, una suerte, lo de Nacho es la realidad dura”. Mira al sucesor de Marí, frente a ella en el jardín de su casa en Fráncfort. Nacho es Juan Ignacio Salinero, tiene 25 años y relevó a Víctor al cuidado de los dos hijos de Isabel y su esposo Christoph en un barrio residencial en la capital financiera de Europa. En 2011 se licenció en ingeniería medioambiental y se puso a mandar solicitudes de trabajo, “cientos, quizá miles”. Logró alguna entrevista. “Pero irse a Madrid o a Barcelona por 12.000 euros anuales es pagar por trabajar”.
En 2012 dio el salto a Alemania y se puso a buscar empleo mientras estudiaba alemán y cuidaba niños. Isabel Grasa cuenta que Salinero se esfuerza en conocer a fondo el nuevo país. Ironiza sobre los nuevos españoles en el mundo: licenciados de hasta 35 años que la “bombardean con solicitudes” cuando saca un anuncio buscando au pair. Salinero habla con una mezcla de esperanza y azoramiento, como temiéndose ser el único que no conquista el edén alemán en un reportaje de historias de éxito. Un par de semanas después de hablar con este periódico se fue para trabajar de camarero. Ahora está de enhorabuena: el 1 de octubre, dos años después de licenciarse en España, entrará de ingeniero en una empresa de Dortmund llamada Bronkhorst-Mättig, que fabrica sofisticados sistemas de medición y dosificación. Está “muy contento” con el sueldo que le ofrecen incluso en el periodo de prueba. Cree que los 15 meses invertidos en perfeccionar su alemán han sido “esenciales, porque el inglés no vale”. Una oferta así “es casi imposible” en España. Al final, otra historia de tesón y éxito.

Electricistas en Múnich

Manfred Sirges y Werner Santiago. / PATRICIA SEVILLA
Manfred Sirges (48 años). Hijo de alemán y española, regresó hace dos años a Múnich tras pasar dos décadas en España (a la izquierda, en la foto). Werner Santiago (Canarias, 34 años).Llegó a la capital bávara hace un año. Ambos trabajan de electricistas en una empresa de construcción.
En el Instituto de Investigación Laboral IAB, el profesor Herbert Brücker concede no obstante que “muchos españoles no encuentran nada, es común dar con camareros licenciados”. Dos tercios de los nuevos inmigrantes del sur de Europa tienen título superior y están mejor formados que la media alemana. El idioma es su gran obstáculo, pero hay otros problemas, como el clima o [1.200 EUROS]as costumbres. Así y todo, Brücker cree que esta inmigración seguirá aumentando durante otros dos años. En esta transferencia de capital humano, “Alemania es la gran beneficiada, sobre todo si los inmigrantes se quedan”, confiesa. “La contribución a las pensiones compensará con creces los posibles gastos en los subsidios sociales o de desempleo”. Los países emisores se benefician de ver reducido el paro y con él, el gasto social. Alemania necesita inmigrantes para no sucumbir en su crisis demográfica. Pero las autoridades dificultan las ayudas sociales a los inmigrantes europeos, mientras muchos caen en la precariedad. El abogado Íñigo Valdenebro montó una asesoría gratuita para recién llegados en Berlín-Friedrichshain, vinculada a la página de Internet berlinwiebitte.wordpress.com y al Movimiento 15-M. Explica en su espartano despacho que muchos españoles “desconocen su derecho a cobrar el paro, que aquí es para todo el mundo”. Los que no tienen dinero podrían aprender alemán y buscar empleo con cierta tranquilidad mientras cobran las ayudas, pero en 2012 el centroderecha de Merkel impuso trabas que dificultan el acceso de los no alemanes al subsidio básico conocido como Hartz IV. Mientras, la Agencia Federal de Empleo postula a Alemania como destino laboral de ensueño, con cientos de miles de trabajos vacantes y bien retribuidos.
Pero no todos terminan de creerse los números oficiales, que hablan de carencias de “más de 200.000 trabajadores cualificados”. Thomas Liebig comenta desde la sede parisiense de la OCDE que “la falta de personal se limita a algunos sectores, como ciertas ingenierías y otros especializados en informática”. Destaca que “muy pocos de los que aseguran necesitar mano de obra cualificada están dispuestos a contratar extranjeros. Solo lo haría un 20% de los empresarios”. Aunque, eso sí, todos prefieren que aumente la oferta para mejorar la selección.

Cuidando niños

Juan Ignacio Salinero. / KIRILL GOLOVCHENKO
Juan Ignacio Salinero (manchego, de 25 años). Emigró a Fráncfort hace un año tras buscar trabajo sin resultados en toda España. Trabajaba de ‘au pair’ mientras aprendía alemán. Acaba de encontrar empleo como ingeniero.
La estadística nubla la luz alemana al final del túnel del desempleo en el sur. De los siete jóvenes berlineses que participaron en la foto para este reportaje, tres ha decidido volverse ya. Andrés Pérez, tras de estudiar alemán en Berlín sin encontrar trabajo durante tres meses. Marina Román regresará en octubre para instalarse en España, aunque su nuevo empleo en Comunicación “lo podría hacer también desde Berlín”. Miguel Ángel Liceras vuelve a Madrid después de casi cinco años, disconforme con su contrato de prácticas y confiando en encontrar allí nuevas oportunidades: “Los españoles más inteligentes y capacitados que he conocido ya están volviendo porque en Alemania les cuesta encontrar un empleo acorde con su formación”. Pese a todo, él recomienda la experiencia. Otros quieren quedarse más tiempo. Como Sara Grana, aunque “cuanto más tiempo llevas aquí, más ganas tienes de irte”, confiesa. No es que perciban rechazo por su procedencia. Como explica el profesor Brücker, los inmigrantes españoles son bien aceptados, en contraste con los turcos o los africanos. La bióloga Irene Tamayo habla más bien de cierto trato “paternalista, desagradable en ocasiones”. El barcelonés Ndong, el manchego Lázaro y el cordobés Lara, el primero en Berlín y los otros dos al unísono en Múnich, coinciden tajantes en que preferirían estar en España.

Tres escenarios sobre la Guerra de Siria ¿Perderá USA su hegemonía?Destacado

por Pablo Heraklio

Tres escenarios sobre la Guerra de Siria ¿Perderá USA su hegemonía?
¿Qué es lo que nos espera si se produce el ataque contra Siria? El analista estadounidense Brandon Smith no tiene dudas de que será "inevitable". El evento clave no es la guerra, si no el abandono del China y Rusia del petrodólar.
El panorama de guerra en Siria se nos plantea de dos formas. Como guerra local o como conflicto global puntada final del dominio americano.
 
Recogemos este artículo que muestra cómo se desarrollaría la guerra, teniendo en cuenta la situación particular de cada una de las facciones, mostrando como evento clave la ruptura con el dólar como moneda de cambio por petróleo. Este hecho no tiene porqué ser incluido necesariamente dentro de la guerra de Siria, pero es interesante el desarrollo planteado por el autor.
 
Nos presenta uno de los peores de los escenarios en cuanto a que agravaría la crisis mundial y afectaría a todos los países sin excepción.No lo vemos probable. Por una parte porque las naciones mencionadas, China y Rusia, han aceptado el sistema económico neoliberal, están controladas por corporaciones y caciques y se encuentran inmersas en los circuitos financieros internacionales, con la consecuente pérdida de soberanía a favor de los mercados. 
 
¿Qué es lo que nos espera si se produce el ataque contra Siria? El analista estadounidense Brandon Smith no tiene dudas de que será "inevitable" y explica paso a paso qué es lo que pasará con la humanidad en los próximos años.
En su artículo, publicado en el sitio Alt-Market, Smith ofrece un cuadro escalofriante sobre las consecuencias que nos esperan si EE.UU. ataca finalmente a Siria.
 Inicio de la guerra
1) Muchos aliados estadounidenses se abstendrán de participar inmediatamente en un ataque contra Siria. Obama continuará su política unilateral (o con el continuo apoyo de Israel y Arabia Saudita), evidenciando, de este modo, que los Estados Unidos son la causa principal de la crisis.
2) Obama intentará mitigar la protesta pública al limitar los ataques a lanzamientos de misiles, pero estos ataques serán muy ineficientes en comparación con las guerras anteriores en Irak y Afganistán.
3) Se establecerá una zona de exclusión aérea, pero la Marina de EE.UU. tratará de mantenerse fuera del alcance de los misiles rusos de los que dispone Siria (…) Se esperan mayores bajas en la Marina y Fuerza Aérea de EE.UU. en comparación con las guerras en Irak y Afganistán.
4) Irán enviará de inmediato tropas y armas en apoyo de Damasco. Siria se convertirá en un campo de batalla de diversas fuerzas, que lucharían más bien por razones ideológicas que por razones políticas o territoriales. Las batallas se extenderán a otros países, en secreto y abiertamente, al igual que en Vietnam.
5) Israel será probablemente el primer país en enviar oficialmente tropas de tierra a Siria (y probablemente Irán), alegando la falta de eficacia de los ataques aéreos estadounidenses. Poco después serán enviadas las tropas de EE.UU.
6) Irán cerrará el estrecho de Ormuz, hundiendo varios cargueros en la estrecha ruta de navegación y apuntando sus misiles contra cualquier barco que trate de abrir el paso. Las exportaciones de petróleo a través del estrecho de Ormuz se detendrán por meses, reduciendo un 20% los suministros mundiales del crudo de un día para otro.
7) Ya en marcha, pero ignorada por la mayoría, estallará la guerra civil de Egipto, debido a la indignación por la presencia de EE.UU. en Siria. El Canal de Suez se convertirá en una opción peligrosa para los exportadores de petróleo. Muchos de ellos optarán por viajar alrededor del cuerno de África, añadiendo dos semanas al tiempo de transportación y aumentando el coste del petróleo transportado.
8) Arabia Saudita verá el levantamiento de la insurgencia que se ha estado gestando bajo la superficie durante años.
9) Los precios de la gasolina se dispararán. Estoy prediciendo un aumento en 75-100%  dos o tres meses después de cualquier ataque a Siria.
10) Los viajes serán difíciles, o incluso imposibles, debido a los altos costos del combustible (...)
11) Rusia amenazará con limitar o cortar las exportaciones de gas natural a la UE, si esta trata de unirse a los EE.UU. en su agresión contra Siria. Los miembros de la UE actuarán en función de su dependencia de la energía rusa.
12) Rusia desplegará sus fuerzas navales en el Mediterráneo para ejercer presión sobre los EE.UU. Creo que la probabilidad de que Rusia inicie una confrontación directa con los EE.UU. es mínima, principalmente porque países como Rusia y China, para asestar un golpe doloroso, no tienen que enfrentarse a EE.UU. mediante el uso de armas.
Uno de los peores escenarios, ruptura con el dolar 
13) China y Rusia finalmente anuncian su decisión de abandonar el dólar como moneda de reserva mundial. Se trata de un proceso que ya se inició en 2005, y del que los bancos globales han sido plenamente conscientes durante los años transcurridos.
14) Debido a la posición de China, como el principal exportador e importador del mundo, muchos países seguirán su ejemplo de dumping del dólar en el comercio bilateral. El valor del dólar decrecerá bruscamente. China y Rusia serán culpadas de la guerra en Siria, siendo ignorada la verdadera culpabilidad de los bancos mundiales, como la Reserva Federal.
15) La combinación de los altos precios de la energía y la devaluación del dólar golpeará fuertemente a los precios minoristas. Calculo una duplicación de los precios de todos los productos. Muchos productos importados comenzarán a desaparecer de los estantes.
16) La falta de vivienda crecerá exponencialmente, como resultado de los recortes de los programas sociales; incluso hará falta introducir cupones de alimentos. (…)
Final dramático para USA 
17) Los ataques terroristas se extenderán como un reguero de pólvora. Israel será objetivo latente. EE.UU. puede sufrir una serie de ataques, incluidos los cibernéticos contra su infraestructura. Siria y los países que la apoyen serán culpados de ello sin pruebas. La Casa Blanca se pondrá a establecer poderes autoritarios (…)
18) La ley marcial puede incluso no ser anunciada oficialmente, pero las calles de Estados Unidos se sentirán como si estuviesen en guerra, nada menos.
19) Falsos paradigmas se extenderán por el país, puesto que el Gobierno busca dividir a los ciudadanos estadounidenses. Los conflictos se traducirán en: musulmanes contra cristianos, negros contra blancos, pobres contra ricos (pero no contra la élite de los millonarios, por supuesto). Activistas del Movimiento Libertad serán etiquetados de 'traidores' por 'socavar la credibilidad del gobierno' en un momento de crisis (...) El Gobierno intentará convencer a los estadounidenses de canalizar su rabia hacia la del uno contra el otro.
20) El aparato de seguridad nacional orientará sus actividades completamente hacia el interior, centrándose exclusivamente en los 'enemigos internos'. (…) El totalitarismo será la norma.
El nivel de colapso, sospecho, no será total. El Gobierno no va a desaparecer, sino que va a ser más firme en sus acciones. Algunas instituciones del país se mantendrán, mientras que otras se desharán (...)  La economía de Estados Unidos va a ser absorbida por el FMI. Los derechos constitucionales serán completamente borrados en aras del restablecimiento del orden público, con la promesa de que la pérdida de nuestras libertades civiles sería 'temporal'.
"Si EE.UU. ataca a Siria, y se niega a abandonar esta idea, estas cosas SUCEDERÁN".
El panorama expuesto por el autor incluye posibles revoluciones, golpes de Estado, caos político y económico, etc.
El bombardeo de Siria, que provocaría más guerras en Oriente Medio (de todos contra todos), ya no parece un acontecimiento local y aislado, aunque de importancia mundial, sino la manera de apretar el gatillo de la crisis mundial, provocada por círculos financieros internacionales que han llevado al sistema financiero global al borde del colapso.
El sistema financiero cree que la guerra en el Medio Oriente será su salvación.
Inicio de la guerra
En cuanto al inicio de la guerra nada tenemos que objetar, tan solo pequeñas diferencias derivadas de las habilidades diplomáticas de última hora, como la intervención directa de Irán o Israel o el cierre del estrecho de Ormuz (20% del tráfico mundial de petróleo), que no deja de ser una medida temporal.
 
A-El mejor de los escenarios: Intervención unilateral de Estados Unidos, el más probable
USA invadirá Siria y el mundo seguirá girando. El petrodólar seguirá siendo el sistema de extorsión mundial y la  economía de casino seguirá con sus crisis. El precio del petróleo se encarecerá como está previsto y el sistema continuará con su lenta decadencia hasta que la economía financiera haga explotar la banca por medio de la deuda irreal impagable, burbuja sobre derivados financieros, y el dólar comience a devaluarse.

Este es con toda probabilidad el escenario previsible, y puede prolongar la agonía de la crisis y hegemonía americana durante décadas, hasta la saturación final de los mercados.

Este momento podría ser aprovechado para intentar un cambio de patrón comercial de dolar por petróleo, lo cual nos enviaría al siguiente escenario.

B-Evento clave: Abandono de China y Rusia del petrodólar, poco probable
El evento clave del artículo no es la guerra, si no el abandono del China y Rusia del petrodólar. Pero no contempla la reacción de USA a esta decisión, dándose a suponer que al perder parte de su capital por depreciación, se quedarán quietos! Nada más lejos.

USA intentaría revertir la situación y forzar al mantenimiento del sistema basado en el dolar y mantener su hegemonía.No tiene la capacidad de invasión de ninguno de estos vastos países, pero tiene suficiente capacidad para paralizar militarmente las comunicaciones y transportes del planeta, mantener un pulso. Para esto se han preparado durante décadas.

  • USA está preparada para una situación de sitio a nivel mundial, pero no prolongada. Tiene una economía parasitaria e improductiva muy cara, al igual que su ejército. Pero tiene un gran mercado interno, suministro propios y alternativas en sus patios traseros.
  • China es completamente dependiente de las importaciones de material y las exportaciones de mercancías. Los efectos de un bloqueo serían devastadores, pero su capacidad de adaptación gracias al sacrificio inmisericorde de ciudadanos es legendaria. 
  • Rusia es una Petroleocracia, seguiría vendiendo carburante aunque se cayera la luna. Por otra parte mantiene un consumo bajo, mercado interno y relaciones comerciales con su entorno, por lo que serían los candidatos a mantener el bloqueo más tiempo.
Si finalmente se produjese, cualquiera que sea el evento que produzca el abandono del dólar como moneda de reserva mundial acabaría con la gigantesca burbuja creada por el sistema Ponzi de extorsión del dólar. Se podría poner un ejemplo de lo ocurrido durante la caída de Lehman Brothers, el mayor banco del mundo en 2008. Por aquel entonces hubo socios que se hicieron ricos apostando en contra del banco y acabando de hundirlo, llevándose comisiones milmillonarias. Su caída afectó a la economía mundial y explotó la burbuja de las hipotecas que todavía desató los ajustes liberal-fascistas en Europa.

Es cuestión de tiempo que alguna potencia decida comerciar petróleo por otras monedas. Acuerdosinternacionales que abandonan el patrón dolar, como el contraído por Japón y China en 2011, avalan la hipótesis.

El dólar tendría aún su importancia a nivel regional, y otras monedas se usarían para ser intercambiado por dolares, por lo que los mercados suplirían su falta y especularían con otras monedas como siempre han hecho.

Como hemos dicho el evento es muy improbable ya que China y Rusia se encuentran inmersas en los circuitos económicos internacionales con todo lo que ello implica.

C-El peor escenario: Guerra abierta, muy improbable
El peor escenario sería una guerra abierta entre potencias. Con Europa paralizada por la dependencia de hidrocarburos rusos, Rusia más interesada por sus ventas que la expansión del territorio y China sin demostrat interés en una confrontación de tal calibreel evento es más que improbable, como apunta el autor del artículo.

Ni si quiera los medios de comunicación de estos países advierten el ambiente prebélico habitual de demonización del enemigo y exaltación de los valores nacionales.

¿Final dramático para USA?
No es nada nuevo, cada día se ve en los noticiarios. La ley marcial y la policía militarizada interviene día a día en los ghettos de todas las ciudades. Los ciudadanos son los criminales. En una situación de depresión extrema, donde el dolar se podría devaluar más del 50% en menos de 1 mes es muy posible que la población armada no esté muy conforme con su mueva situación.Fascismo a la carta.

USA debería cerrar instalaciones y proyectos, conformándose con ser una potencia regional. Las potencias emergentes adoptarían a una posición de ventaja.

Conclusiones
Sea como sea es el pueblo mundial quien pagaría las consecuencias de la guerra y la pasividad, que son siempre contraproducentes a sus intereses. El pueblo, alienado y sin fuerza, contempla en la televisión las tribulaciones políticas que le condenan a una esclavitud y miseria infinita. Contempla como sus hijos hacen la guerra y reprimen a sus padres en nombre de una Bandera que enarbola los colores del desprecio a la humanidad y la avaricia.

La moneda y el mercado son la forma más sencilla y estúpida de control social surgidas a lo largo de la historia. Apoyadas por policías y ejércitos son el arma más efectiva contra la disidencia. Niega la divisa, niega el mercado y se abrirá un nuevo mundo. La organización comunista libertaria es posible.

Nuestro campo de batalla está en la calle y en las empresas, y es el día a día.


Apaga la tele, organízate!
Ni guerra entre pueblos ni paz entre clases!